Cómo prepararse para una entrevista

Alejandra Torpey, coach certificada por Coaching is Magic

El propósito de este artículo es ayudarte a adquirir y/o mantener la confianza en ti para reducir la tensión y el nerviosismo que las entrevistas de trabajo pueden generar.

Concertar una entrevista de trabajo significa que ya has superado uno o dos filtros, es decir, la primera revisión de tu CV y probablemente una pequeña entrevista telefónica, ¡así que felicidades!, te encuentras en la dirección correcta para alcanzar tu meta: firmar un contrato de trabajo.

Se dice fácil, pero en realidad sabemos que actualmente puede no ser tan sencillo obtener una entrevista cara a cara (face to face).

¡Felicítate, reconoce tu logro y celebra el paso que has dado! Es importante que comiences a desarrollar la capacidad de auto-reconocimiento, con ayuda de un coaching bien guiado.

Auto-reconocerte de manera consciente y humilde –sin llegar a la prepotencia ni caer en la vanidad–, te empodera, te hace saber que puedes hacer las cosas, que vas por el camino correcto, te inyecta de ánimo y te motiva a seguir adelante. Ten presente que el éxito es la suma de todos los pequeños logros.

Asistir a una entrevista de trabajo es la ocasión indicada para que demuestres cómo eres la persona idónea para ocupar el puesto, gracias a tu potencial, tus capacidades, tus habilidades, tu experiencia e, incluso, tu personalidad.

Este es el momento de planear tu estrategia para lograr tu objetivo, así como sentirte seguro de ti mismo y libre de tensión.

Puede ser muy emocionante cuando te llaman para agendar una entrevista referente al puesto que tanto te interesa, sin embargo, debes mantener la calma y enfocar toda tu atención en la situación para que escuches activamente a la persona que está al otro lado del teléfono. Lo mismo pasa si te han contactado vía correo electrónico.

Si puedes elegir el día y el horario que más te conviene para acudir a la entrevista, no te precipites pensando o diciendo que en cuanto antes mejor, a menos que en verdad funcione para ti.

Mejor analiza rápidamente tu tiempo. Necesitas tiempo para descansar bien, arreglarte, llegar al lugar de la entrevista, tal vez estudiar rutas, comer, desayunar, lo que necesites. Te están dando una gran ventaja, así que aprovéchala para que no represente tensión para ti acudir a la entrevista.

Ya que tienes los datos de la cita, revisa nuevamente el perfil del puesto; esta vez de manera más crítica para que analices cada una de las responsabilidades a desempeñar, empatándolas con tu experiencia, habilidades y conocimientos para que en la entrevista expliques con hechos de qué modo puedes agregar valor.

Una de las herramientas con la que puedes ayudarte a través del coaching, es escribir tus respuestas y decirlas en voz alta, frente a un espejo para que te oberves; te ayudará a tener mejor apreciación de tus palabras.

Si has estado desconectado del entorno de las entrevistas de trabajo por un tiempo, es conveniente que busques las preguntas más comunes para prepararte.

Si has tenido otras entrevistas recientemente, es un buen momento para recordar qué tipo de preguntas te hicieron, si hubo alguna que no se te facilitó responder, piensa cómo la responderías en esta ocasión para este puesto y repite el ejercicio anterior. Ayúdate del coaching y hazte preguntas como, “¿qué quiero proyectar?”, “¿cuál es mi objetivo al entrar a esta empresa?”, “¿qué valor agregado tengo”, “¿cómo puedo proyectar lo que quiero decir?”

No se trata que te aprendas de memoria las respuestas, sino que, por medio de este tipo de ensayos, te des cuenta de todo lo que has aprendido y has logrado en experiencias anteriores.

Darte cuenta de lo que eres capaz, ayudará a valorarte, a que generes o aumentes la confianza en ti mismo y a que reduzcas la ansiedad. Esto te dará seguridad para alcanzar tu meta.

Realiza tantas pausas como necesites. Respira y repasa mentalmente con tus ojos cerrados hasta que te sientas seguro para responder preguntas relacionadas con dicha información.

Otra herramienta de coaching que puedes utilizar es que practiques una “pose de poder”. Coloca las manos en tu cintura, con las piernas un poco separadas y levanta un brazo como súper héroe; también puedes levantar los dos brazos en posición de invencible; utiliza cualquier posición que te haga ver lo importante que eres y cuánto vales.

Moverte y sonreír te ayudará a oxigenar mejor tu cerebro, de este modo puedes tener mejor retención de la información, además de relajar tu mente. Aquí te dejo una liga para que consultes
http://www.ted.com/talks/amy_cuddy_your_body_language_shapes_who_you_are?language=en

No se trata de que te presiones diciéndote: “esto me relajará”, “esto me dará confianza” y frases similares. Recuerda que mientras más te concentras en algo, ejerces más tensión. Solo practica los ejercicios de manera consciente y relajada para que tu cerebro procese la información y te sientas listo para tu entrevista.

Uno de los puntos medulares que maneja el coaching es que no te dé miedo admitir que algo no lo sabes o no lo has experimentado, personalmente considero que es mejor ser sincero que mentir. No te pongas nervioso, con toda seguridad, mejor trata de explicar cómo harías las cosas o manejarías la situación, aplicando tus habilidades y conocimientos para demostrar tu potencial.

¡Recuerda ser tú mismo, sonríe, cree en ti y te que tengas mucho éxito!

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