Talento sin excusas

Karen Sandoval Mendoza, coach ejecutivo certificada por la ICC México

Cuando hablamos de talento poco importa si nos referimos a cuestiones laborales, personales o si el escenario es un salón escolar; en cada uno de ellos pareciera que el verdadero talento es aquel que nos hace maestros en cuanto a excusas se refiere.

Nos especializamos en encontrar formas de sabotearnos y somos “rumiantes” de situaciones catastróficas. Es así como el trabajo, como el ciclo y hasta la vida se nos va sin darnos cuenta.

La mala noticia es que nos dedicamos a educar y a educarnos de forma fatalista; la buena, es que con decidirnos todo puede cambiar; la peor, es que para llevar a cabo esa decisión se necesita de esfuerzo constante; y la mejor, es que todos los seres humanos estamos tenemos inmensas posibilidades de lograrlo.

En coaching sabemos que las excusas no son más que aquellas creencias que nos limitan e impiden identificar que lo importante no siempre es la respuesta,lo verdaderamente relevante es la sintaxis y el poder de las preguntas que nos hacemos.

Aquellos que nos dedicamos a buscar y/o desarrollar talento hemos visto pasar frente a nosotros a gente verdaderamente talentosa, haciéndose las preguntas menos indicadas, empeñados en encontrar la respuesta de una pregunta sin sentido, en otras palabras: buscan en donde no hay nada que buscar y dejan de indagar en donde más posibilidades existen.

Si bien es cierto que todos, sin excepción, poseemos más de un talento, pareciera que nos empeñamos en encontrar el pie derecho que no tenemos o la voz de soprano de la que carecemos, porque -siguiendo con las verdades- también es cierto que así como todos tenemos talentos, también tenemos carencias que usamos como excusas de lo no logrado.

Joseph O’connor (ICC Master Trainnee) menciona que “somos nuestras creencias”, y es así que, creyendo que no se puede, he encontrado desde ejecutivos hasta cajeros que carecen de la habilidad de encontrar su propio talento.

Todo esto sigue sin ser una buena excusa, y lo es menos cuando estamos rodeados de un sin fin de herramientas para hallar eso que pareciera un tesoro perdido, el “tesoro oculto del propio talento”.

Como casi todo lo bueno en la vida, en cuestión de talento la cosa es fácil, sólo debes atreverte a aceptarlo, haz un listado de todo aquello en lo que eres bueno, la condición es que debes incluir todo, por más pequeño que parezca. Pongo algunos ejemp

los, pero tú deberás adaptarlo a tu propia vivencia:

  • Dibujo bien.
  • Sé vender hasta chicles.
  • Me gusta escribir.
  • Creativo.
  • Creo que soy un buen orador en público.
  • Soy constante en mis metas.
  • Me gusta tener actitud de servicio.
  • Seguro de mí mismo.
  • Soy un muy buen negociador.
  • Puedo apoyar.
  • Siempre soy detallista con mi equipo de trabajo.
  • Se agradecerle a la gente.
  • Soy el alma de la fiesta.
  • Agradable, simpático.
  • Análisis de observación.
  • Me encanta bailar.
  • Me gusta lograr lo que me propongo.
  • Amable con mis compañero.

Y si verdaderamente estas dispuesto a dejar las excusas de lado, entonces también incluye aquellas cosas que consideras como debilidades:

  • Quisquillosa.
  • Egoísta.
  • Me doy por vencido muy fácil.
  • Envidioso.
  • Miedo a perder.
  • Hablar de más.
  • Fobia a las arañas.
  • Soy demasiado confiado.
  • Demasiado sensible y sentimental.
  • Sobre exagero los problemas.
  • Exigente con los demás.
  • No doy mi brazo a torcer.

Después de realizar este ejercicio entrelaza ambas listas.Verás que no tienes defectos sin fortalezas que los impulsen. Por medio del coaching puedes destacar cada una de tus fortalezas, aquellas con las que sabes que tienes conscientemente, y mejor aún, también las que no has descubierto, pero que están dentro de ti.

Aquellos que hoy en día son exitosos son quienes tienen perfectamente estudiados sus talentos y cómo usar éstos en beneficio de aquellas debilidades, las cuales, lejos de ocultarlas, son exploradas con el fin de que no permitirles ser excusas.

Entre las definiciones que la Real Academia de la Lengua tiene sobre la palabra Talento, menciona “capacidad para el desempeño o ejercicio de una ocupación”. Aceptemos que somos un compilado de elementos en equilibrio, aceptemos que estamos hechos para ser buenos en aquello que realmente nos apasiona, ¡que contamos con la capacidad de ser talentosos si excusas!

 

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